El Tribunal Superior acusa a la Xunta de inventarse un informe para justificar una línea de alta tensión sobre un castro
"No hay ninguna prueba de su existencia", dice la sentencia que obliga a cambiar el trazado sobre Castro Lupario, lugar mítico vinculado al Camino de Santiago. En enero del año pasado, el arquitecto Pedro de Llano devolvió el Premio Galicia, que le entregó el presidente de la Xunta, en protesta por esa "atrocidad" Hemeroteca - El arquitecto gallego que devolvió su premio para “alertar de un ultraje patrimonial” amparado por la Xunta
La sección tercera de la Sala de lo Contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha anulado parte del trazado de una línea eléctrica de alta tensión autorizado por la Xunta, situado en el entorno del Castro Lupario y el Camino Portugués a Santiago de Compostela, debido a su afectación a un territorio histórico y paisaje cultural. En la sentencia, que acoge el recurso interpuesto por el ayuntamiento de Rois —gobernado, al igual que la Xunta, por el PP—, se duda de la existencia del informe en el que el Gobierno gallego basó su rechazo a proteger la zona, frente al criterio del Consello da Cultura Galega. Esa actitud de la administración llevó en enero del año pasado al mayor experto en arquitectura popular gallega, Pedro de Llano, a devolver el Premio Galicia de Arquitectura como protesta por la “atrocidad” ejecutada por la Xunta, que aprobó la construcción y declaró la utilidad pública de la infraestructura de transporte de energía eléctrica.
La Sala, según informa el propio TSXG, estima que los bienes patrimoniales afectados componen el concepto de territorio histórico del Camino Portugués a Santiago y que su conjunto “integra materialmente valores apreciables desde la perspectiva del paisaje cultural”. Para ello, se basa en el informe emitido por el Consello da Cultura de Galicia —un exhaustivo documento que de Llano entregó al presidente de la Xunta y a la conselleira de Medio Ambiente—, a la hora de considerar acreditada “la concurrencia de una pluralidad de elementos patrimoniales que, considerados en su conjunto, puedan integrar en el sentido jurídico un paisaje cultural y un territorio histórico abarcado por la ruta del Camino Portugués a Santiago”. Así, da “prevalencia” a ese estudio frente al emitido por la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural de la Xunta, un informe cuya propia existencia ponen en duda los magistrados.
“Frente el peso reputacional del Consello da Cultura de Galicia, con anclaje estatutario y legal, la dirección xeral encarga un informe del que en realidad no hay prueba ninguna de su existencia, a alguien de quien se oculta reiteradamente su identidad, a pesar de decir que es una persona experta en paisaje cultural, con un alto y reconocido prestigio internacional en esta materia”, indica el TSXG en la sentencia, contra la que cabe presentar recurso de casación ante el Tribunal Supremo, anets de concluir: “Como es obvio, ningún informe amparado en el anonimato puede hacer valer el prestigio de su autor”.
El castillo de la mítica Raíña Lupa
La Sala entiende que el entorno geográfico por el que discurre la línea entre las torres 26 y 28, en el que se encuentran los elementos catalogados Pazo de Angueira de Castro, Castro Lupario, Pazo de O Faramello y Camino Portugués a Santiago, “debió ser considerado y analizado en la evaluación de impacto ambiental en su conjunto, no solo examinando sus elementos individualmente”.
En la sentencia, los magistrados consideran acreditado el vínculo entre el Castro Lupario y el Camino de Santiago “por el protagonismo que en la tradición jacobea posee la Raíña Lupa en la narración de la
Traslatio del apóstol Santiago, recogida de forma oral y también en el celebérrimo Códice Calixtino”. Así, destacan que “el encuentro en un mismo paraje, por una parte, del castro donde la tradición sitúa la morada de la Reina y, de otra, del Camino Portugués a Santiago, constituye un hito único en toda la ruta, ya que ambos elementos físicos integran un mismo paisaje y son partes que explican y cuentan una misma historia cultural, patrimonial y espiritual, sin la cual Galicia sería hoy un pueblo diferente”.
“Por si esto no fuera suficiente, en este entorno hay dos pazos catalogados, uno de origen bajo medieval —de Angueira de Castro— y otro del siglo XVII —de O Faramello—, que testimonian la evolución histórica de nuestro país a nivel económico, arquitectónico y social”, destaca el tribunal en la resolución.
El TSXG subraya que la Ley de Patrimonio Cultural de Galicia protege determinadas categorías de bienes, aunque no viniesen precedidos de un expediente administrativo. “Tal es el caso, en este supuesto, de la consideración del paraje como territorio histórico, cuya cualificación deriva directamente de la existencia de la ruta portuguesa del Camino de Santiago y su catalogación en el Plan Básico Autonómico de Galicia de 2018”, explica la Sala, al tiempo que destaca que, en lo relativo a la consideración como paisaje cultural, “concurren los elementos de hecho para considerar estar ante un lugar identificable por un conjunto de cualidades culturales materiales e inmateriales singulares”.
En concreto, sobre la afección patrimonial al Castro Lupario, el alto tribunal gallego afirma que el proyecto infringe la Ley de Patrimonio Cultural de Galicia. Así, destaca que las líneas de alta tensión sobrevuelan el perímetro de protección del castro, por lo que concluye que “resulta evidente que afecta a la apreciación del bien e impide su adecuada contemplación”. Además, los magistrados concluyen que el trazado definitivo aprobado en el entorno del castro infringe la Ley de protección del Paisaje de Galicia. El TSXG también sostiene que el tendido aéreo afecta a un bien catalogado, el Camino Portugués, “sin explicar la idoneidad del punto escogido para el cruce”, a pesar de que “impone un gravamen visual evidente por tiempo indefinido a este territorio histórico, que impacta negativamente en el mismo”.
La 'Traslatio' que Rueda desconocía
En octubre de 2023, Pedro de Llano recibió de manos de Alfonso Rueda el Premio Galicia a toda su trayectoria arquitectónica. Fue allí donde dio la voz de alarma sobre la amenaza que se cernía sobre el castro y la aldea de Angueira de Castro, de la que es vecino. Aquel día, Rueda y la responsable de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, le pidieron un informe sobre la zona. Un par de meses después, se lo entregó: un documento de 124 páginas que incluía la resolución contra el proyecto de la Real Academia Galega de Belas Artes pero también el extenso y concluyente informe realizado previamente por el Consello da Cultura Galega y que ahora ha sido determinante en la sentencia. “Al día siguiente, a primera hora de la mañana, estaban un montón de máquinas arrasando con el bosque de Angueira de Castro”. Como protesta, de Llano devolvió el galardón a toda una vida.
En junio, el arquitecto compareció en un acto organizado por la Fraternidad Internacional de Amigos del Camino de Santiago para
defender el patrimonio de la ruta jacobea ante la amenaza de Altri y la macrocelulosa que proyecta en Palas de Rei (Lugo), a un paso del trazado. Allí, de Llano habló en nombre de los vecinos que se enfrentaban al trazado sobre el lugar conocido como el Camelot Gallego. “Alfonso Rueda me reconoció que no sabe lo que es la leyenda de la
Traslatio y yo le pregunté cómo podía ser presidente de la Xunta sin conocerla. No pareció afectarle”, contó sobre un presidente de la Xunta que ha nucleado desde hace años su apuesta turística en torno al Camino.
“Es un mentiroso y un mentiroso nunca puede ser presidente de un Gobierno. Tiene una incultura deleznable que lo convierte en algo ajeno a lo que pueda ser su cargo”. De Llano consideró enonces que el daño provocado por las obras de la línea de alta tensión era “ya irreparable”.